En el mundo existen muy pocos logos más populares que el de Apple, que sin duda alguna, ya forma parte de la cultura popular. Único, sutil, minimalista, y hasta lleno de misterio, el emblema de nuestra marca favorita nos transmite de inmediato la esencia de lo que significa la compañía.

Durante el tiempo ha sufrido cambios drásticos, como también ligeros. No siempre fue una manzana mordida; y cuando lo fue, tuvo colores, relieves en 3D y hasta imitó materiales como el vidrio o el metal. Pero siempre reflejó los valores y la visión de la marca en cada etapa de su historia. Acompáñame a conocer un poco más de su evolución en este artículo.


Newton, una manzana y un poema.

El primer logo de Apple fue creado en 1976 por Ronald Wayne, co-fundador de la compañía junto a Steve Jobs y Steve Wozniak.

Alejado totalmente de lo que conocemos hoy, el emblema buscó homenajear a uno de los héroes de Jobs: Sir Isaac Newton. En él podemos ver el momento previo al que el científico fuera golpeado por una manzana en la cabeza, lo que reforzaría su interés en el estudio de la gravedad y cambiaría al mundo.

La ilustración, además, es rodeada por un escudo que contiene un poema de William Wordsworth que dice: “Newton…una mente que viaja por siempre en extraños mares de pensamiento”.

Aunque Steve Jobs aprobó la versión final de este logo, no duró mucho tiempo como parte de la compañía. Algunos meses después de creado, Jobs contrató a un diseñador gráfico para que produzca un emblema que vaya mejor con la filosofía de la marca y lo que esta quería comunicar.


La manzana mordida.

La primera versión del logo que todos conocemos salió de la mente del diseñador Rob Janoff. Pudo verse por primera vez en las primeras computadoras Apple II que salieron al mercado en 1977. En poco tiempo, se convirtió en un ícono dentro de la industria de la tecnología gracias a sus colores y curiosa forma.

Sobre su creación se ha dicho mucho. De hecho, varios mitos tienen que ver con el porqué de la manzana mordida y sus colores.

Algunos aseguran que el diseño tiene que ver con la tentación que llevó a Adán y Eva a la desgracia; lo que puede interpretarse también como rebeldía hacia una autoridad poderosa, exactamente lo que Apple propuso en sus inicios al enfrentarse a compañías enormes de la época como IBM. Otros piensan que fue un homenaje a Alan Turing, el brillante matemático inglés de la segunda guerra mundial, que se suicidó al morder una manzana con cianuro como último escape a la persecución que sufrió al descubrirse que era gay.

Lo cierto es que la razón de la manzana mordida es mucho más simple de lo que se cree. Y es que para evitar que el logo se confunda con la forma de una ciruela o un tomate, el diseñador propuso incluir un corte a la derecha que evite cualquier tipo de duda. Los colores del arcoiris, además, fueron elegidos por el mismo Steve Jobs, que quería reforzar dos ideas: que Apple era una marca más humana que el resto, y que la Apple II era la primera computadora en ofrecer una pantalla que no era en blanco y negro.

Los colores del logo clásico de Apple se mantuvieron por 21 años más, y sólo fueron cambiados cuando Steve Jobs regresó a la compañía luego de haber sido despedido.


La primera iMac y un nuevo rumbo para Apple.

Ya con Steve Jobs nuevamente al mando de la empresa que él mismo fundó. Apple lanzó un producto que cambiaría su historia: la iMac. Se trató de una computadora de escritorio all-in-one como jamás se había visto. Se volvió en un objeto de deseo inmediatamente y todos querían tener una.

El logo de Apple cambió en 1998 y reflejó esta nueva propuesta. Steve Jobs quería que la marca comunique simplicidad, y si bien la forma de la manzana mordida se mantuvo, se dejaron de usar los colores del arcoíris y se prefirieron tonos monocromáticos.

A partir del 2001, el logo de Apple mantuvo los colores únicos, pero agregó relieves y contornos que le dieron al logo una sensación tridimensional, además de añadir una textura que imitaba al metal. En el 2007, junto con la llegada del primer iPhone, se incluyó una línea curva en diagonal que daba la impresión de que la manzana estaba hecha de vidrio.


Más simple que nunca.

Apple comenzó a experimentar con texturas planas en la creación de iOS7, y desde 2014 hasta la fecha, la marca nos entrega un logo que solo conserva la forma original de la manzana mordida, pero que se desprende de cualquier tipo de detalle y adorno. De hecho, en cuanto a colores, solo usa el negro y el plateado en su comunicación..

Steve Jobs decía: “lo simple puede llegar a ser más difícil de lograr que lo complejo”. Y en el caso de la evolución de logo de Apple, pocas cosas pueden explicar mejor la historia de la compañía que este elemento. Desde los primeros días en los que el rumbo no era claro, hasta hoy, cuando es considerada una de las marcas más importantes e influyentes de la historia.


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Fuente: Intelius Redesign Inspiration.